Todos en absoluto tenemos problemas unos mayores que otros, pero al fin de cuenta problemas, y nos afectan, hoy conversando con una amiga me di cuenta que quizás sus problemas se resuelven relajándose un poco, los míos a sus ojos se resuelven hablando, pero lo difícil de todo esto, es que nos cuesta comunicarnos y mucho más relajarnos. Nos empeñamos en vivir sumergidos en problemas, de toda índole, desde el joven que no soporta la sobreprotección de su madre! hasta la esposa que sueña con que un día su marido despierte convertido en el príncipe que siempre soñó. O aquella mujer que aunque él no sea un príncipe, es su mejor es nada y se conforma aunque sus problemas la sigan a donde vaya. También tenemos problemas de índole, como decirlo, nada profundos, sino superficiales que convertimos por nuestra terquedad en vitales. En fin hoy es uno de esos días tan parecidos al de ayer, no esperamos que mejoren nuestros problemas porque éstos no mejoran, se van o están, no hay tonos grises, y así de gris continuo escribiendo entradas que aunque se que no harán nada más que consumir minutos y neuronas, me ayudan a exfoliarme el alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario