Tiempecito sin entrar y
aún más sin escribir, y que regreso con un tema un tanto doméstico, pues si, así
me siento ahora: domesticada. Es por ello, que quise retomar mi mala costumbre
de escribir, ustedes perdonarán mi atrevimiento, pero las ganas eran muchas y
la horas ameritaban una pérdida más. Así que, como dicen por ahí, al mal tiempo
dale prisa, pues, rápido les dejo mi nueva entrada:
Moscas en la casa
No, no se asusten no soy fan
de Shaki, hoy quiero hablarles de algo muy doméstico, ¨Las Malditas Moscas¨, si
tienes moscas en tu casa, pensarán que no haces bien tu trabajo e inclusive que
eres tan repulsiva como esos bichos, pero aquí en Nogales, he descubierto, que
no importa que tan pulcra tengas tu casa, esas malditas llegarán para poner en
entre dicho tu reputación doméstica. Recetas contra estas plagas endemoniadas
hay muchas, las mexicanas me han parecido muy graciosas y muy ingenuas también,
porque dime tu, eso de estar poniéndoles bolsitas de agua, para que cuando se
reflejen crean que hay una mosca mutante, recién salida de la serie de
Ultraman; vamos, eso me parece a parte de cómico muy pero muy ingenuo, asi
que esa receta de ¨plano¨ la descarté. El vinagre, método científico
venezolano, para *espantar* a las moscas, da resultado
durante el tiempo que puedas tardar impregnando todo con el líquido,
una vez que guardes el pañito y el vinagre, ahí estarán las negruras, dándose
banquete con tu método científico. Así que, una vez comprobado que la cultura
popular sea Mexicana o Venezolana, han fallado, no me queda otra
opción que agarrar mi pañito aun oloroso a vinagre y perseguir a esas bestias voladoras,
molestas y asquerosas hasta verlas retorcerse de dolor, ahhh que sensación más
gratificante!! Así deben sentirse lo asesinos!! Lo confieso, con esas
criaturas, se me olvida lo de la ecología y todas esas maricuras, las moscas
son y serán por los siglos de los siglos, las peores enemigas de las
domesticadas. Y en mi casa no entrarán más.
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